Columna de Opinión


Apagón en subsidios eléctricos deja sin luz a millares de pobres


Por José David Name Cardozo
Senador de la República Partido de La U.

A finales del año pasado advertí que Colombia estaba viviendo un trance complicado por la falta de recursos para cumplir con el pago de los subsidios eléctricos hacia los más pobres. 

Se hizo por parte del Ministerio de Hacienda y Crédito Público una maniobra presupuestal que asignó unos dineros que a la postre resultan insuficientes, porque el hueco hoy asciende al billón de pesos como también lo denuncié en el Congreso que sucedería.

El asunto nos preocupa mucho más porque un problema tan delicado en materia de subsidios, a la Región colombiana que más afecta es a la Caribe cuya población vulnerable recibe el 42 por ciento de tal rubro. 

También se perjudica el operador eléctrico de turno que espera el giro de los subsidios para equilibrar caja y pagar a los generadores so pena de incurrir en limitación de suministro, que es uno de los factores que presionó la crisis eléctrica de la Costa en los últimos tres años amén del desastre en infraestructura que dejaron los inversionistas españoles en Electricaribe.

La semana pasada se ha confirmado todo el argumento que he divulgado a lo largo y ancho de los últimos 12 meses, según los cuales a Colombia no solo le están fallando la política, la planeación y la financiación energética, sino que el corazón de la inversión social sufre de permanente taquicardia y no hay gobierno que se le mida a corregir esa disfunción pese a las estadísticas y anuncios en relación con la reducción de la pobreza actual y a futuro.

Como consecuencia de la ratificación de mis denuncias, los hogares de los estratos 1, 2 y 3 quedan abocados a un aumento en las tarifas del servicio de energía y los usuarios están expuestos a eventuales cortes en el servicio de energía eléctrica, todo porque el faltante de subsidios quedó por fuera de la adición presupuestal, que el Gobierno Nacional presentó el pasado miércoles por 7,7 billones de pesos al Congreso de la República. Asocodis, gremio que agrupa a las empresas distribuidoras en el país, ha sentado su preocupación al respecto.

El Tiempo recuerda que en enero Asocodis y otros cuatro gremios eléctricos habían señalado que el Presupuesto General de la Nación de 2017 se aprobó con un déficit de 1,45 billones de pesos en lo referente a subsidios. En varias oportunidades llamé la atención sobre la necesidad de cubrir el faltante con los mayores recursos generados por la nueva reforma tributaria, en lo cual coinciden varios sectores del mundo eléctrico nacional. Entre octubre y  diciembre de 2016 lo dije.

La dificultad radica en que el Gobierno apenas sitúa 429 mil millones de pesos de la adición presupuestal para el pago de recursos y ante ese hecho la pregunta es qué hacemos con el otro billón de pesos que falta y que se traduce en un peligro de apagón indefinido para los más pobres de Colombia.

El presidente de Asocodis, José Camilo Manzur, señala que “antes del aporte planteado por el Gobierno en la adición presupuestal, para el 2017 los subsidios totales de energía se acercan a los 2,8 billones de pesos, suma que se cubre con un recaudo de 1,35 billones de pesos de la contribución de los usuarios de estratos 5 y 6 y de los clientes comerciales, lo que dejaba en manos del Gobierno el aporte, vía presupuesto, de los 1,45 billones mencionados (El Tiempo jueves 29 de marzo, economía)”.

De esta suma, como lo corrobora el señor Manzur, unos 670.000 millones de pesos corresponden la región Caribe (Electricaribe), equivalente al 42 por ciento, seguido por Empresas Públicas de Medellín, con una participación del 9 por ciento, y en tercer lugar se encuentra la Compañía Energética de Occidente, con una cuota del 5 por ciento. 

Si las empresas distribuidoras no cuentan con los subsidios que gira el gobierno, no habrá recursos para pagar la energía que se adquiere a los generadores y en ese contexto no solo serán necesarios los cortes de energía, sino que tendrán que reajustarse las tarifas para que los usuarios de estratos altos financien el déficit. Al mismo tiempo, las inversiones programadas para renovar infraestructura pueden sufrir tropiezos.

Será entonces el Congreso de la República el escenario ideal para examinar en detalle el futuro de la adición presupuestal y al mismo tiempo buscarle una salida legítima y necesaria al hueco en los subsidios eléctricos. Por favor escríbame a jname@josename.com

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